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En algún punto...

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Un punto. En algún punto de este intercambio debo de estar. Pero ya no lo sé. No es el final... pero tampoco es el principio ni el intermedio... ¿Será que el tiempo no debería ser medido de manera lineal? ¿Será que este intercambio no empieza en un punto y termina en otro? ¿Será que, entonces, mi intercambio no termina cuando regrese ni empezó cuando me vine sino que, es parte de una misma cosa? Y, si es ese el caso, ¿Qué miedo tengo de que termine? Sí, soy una persona diferente a la que llegué y seré diferente cuando regrese (lo cual siempre me hace preguntar quién soy ahora), Pero al final mi intercambio no terminará cuando llegue a mi casa. No estará terminando, simplemente estará continuando, en mí... ¿Dónde estará todo esto que he visto, conocido y vivido? Talvez estarán en el mismo lugar en el que me encuentro en este momento: no sé. Pero existe. Y será parte de mí para siempre. Aveces pensamos que el tiempo es cruel, que nos arrebata cosas, personas o momentos... que nun...
Hace un año fui a visitar a Claudia durante su intercambio. Me acuerdo que siempre teníamos cosas que hacer... En la mañana íbamos a una exposición, en la tarde entrábamos a un evento organizado por la ciudad y en la noche había un espectáculo en alguna de las plazas... ¡será porque es verano! Me decía a mi misma... Pero Claudia me decía que así era siempre. Que siempre había algo que hacer... Yo me preguntaba... Bueno, y ¿en donde se entera de todo lo que sucede en esta ciudad? Seguramente hay una página con todos los eventos. Y las hay, pero te muestran sólo la cuarta parte de lo que está sucediendo cada día. La única manera de saber realmente lo que está pasando a nuestro alrededor es abriendo los ojos, levantando la mirada de la pantalla, afrontando una vista que probablemente preferiríamos evitar o brincarnos... Porque aveces es incómodo preguntar, o es cansado pensar... Pero es mil veces peor despertar demasiado tarde. Y no me refiero sólo a los eventos que están alrededor...

La Niña Alemana

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Aún tengo un destino... y voy a definirlo. Puedo decidir a dónde ir, a dónde lanzarme, ser quien quiera ser, abandonarlo todo y empezar de nuevo o terminar para siempre. Es mi sentencia. Me siento liberada. Armando Lucas Correa, La Niña Alemana Hace una semana terminé de leer el libro de La Niña Alemana, de Armando Lucas Correa. Me pareció fascinante. En 430 páginas, te transporta a dos épocas que se acercan y se alejan, apenas rozándose o casi anudándose entre sí. Dos épocas diferentes, dos niñas castigadas por el mal y la guerra del mundo, pero que no se permiten a sí mismas rendirse, o dejar de amar, o dejar de buscarse... Una en busca de su pasado y la otra en busca de su descendencia. La Niña Alemana me ha recordado cosas que no habitaron nunca en mi memoria, pero que han vuelto a ella de todas maneras. La historia me emociona. La redacción me transporta... Y el sueño de este joven autor se mezcla con el mío. É l alguna vez fue un apasionado de un tema, alguna ve...

Ciudadanos del Mundo

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Choose sides Or run for your life Tonight the riots begin On the back streets of America They kill the dream of America -Tracy Chapman, Across the lines. 1988 Migrantes, refugiados, invasiones, crisis, guerras, búsqueda de un futuro mejor. Son temas que tenemos presentes en cada momento de nuestro día, presentes en Facebook, Twitter, Memes en whatsapp... ninguna red se salva. Incluso en una reunión familiar o de amigos es común escuchar el tema de los refugiados Sirios o las políticas antimigratorias de Trump. Prendes la televisión y aparecen noticias y opiniones sobre dichos temas. Si nada de eso te pasa, probablemente deberías tratar de interesarte un poco más de lo que sucede en el mundo, porque es una realidad y es algo que está pasando en este preciso momento en el que yo estoy escribiendo y en el momento en que tu lo estás leyendo. No podemos fingir que no sabemos lo que está pasando. No podemos excusarnos con que el gobierno nos engaña acerca de lo que est...

Cerrando Ciclos

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"Mi tiempo aquí ya llegó a su fin", "No, pues es algo que ya quiero dejar atrás, quiero cerrar el ciclo bien", "Me ha hecho daño por tanto tiempo que quiero olvidarlo, necesito cerrar este ciclo ya". Cerrar un ciclo. ¿Qué quiere decir eso? Significa que tomemos una parte de nuestra vida y la cerremos, como a un círculo. Que se cierre para que ya no pueda afectarnos, para darla por terminada. Cerrar el círculo para que ya nada pueda salir de él, que todo lo que quedó adentro se quede ahí, dentro, para siempre. Según la Real Academia Española, un ciclo es:    Una serie de fases por las que pasa un fenómeno periódico    Un período de tiempo que incluye una serie de fenómenos característicos    Una serie de transformaciones por las que pasa un ser vivo a lo largo de su existencia Sí, nuestra vida está formada por fenómenos y transformaciones, pero la vida en sí es, en mi opinión, el único ciclo que debería de cerrarse y que, naturalmente lo hace: Pa...

La teoría de las sombras

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Esta no es la alegoría de la caverna de Platón ni busca hacer referencia a ella, a pesar de la semejanza que pueda evocar el título. El presente texto es simplemente un experimento en el que busco trabajar uno de mis mayores defectos para convertirlo en una virtud y no sólo eso… utilizarlo como una herramienta para acercarme a mi sueño. Pienso demasiado las cosas. Todos me lo dicen. Estoy parada frente a un día normal. Tú elige cuál, el que sea. Me encuentro mirando fijamente al horizonte que supone la posibilidad de hacer o decidir cualquier cosa. De repente, miro a mis pies y veo cómo mi sombra da tres pasos al frente, despegándose de mis pies y, en el suelo frente a mí, se desdobla en tres sombras mías idénticas. Reconozco frente a mí lo que parecen ser múltiples caminos de colores. Creo que quiero tomar el amarillo. Sin embargo, una de mis sombras da un par de pasos al frente y toma el camino verde. Un color interesante. Mi primera sombra emprende el camino de losetas verdes y se d...

Impulsos de Aburrimiento

La suerte es amiga de la acción Los Cafres Abrí los ojos entre libros, escritorios y ropa apilada. 5 de diciembre, primer día oficial de vacaciones.  Mi casa está siendo remodelada por lo que Claudia y yo estamos viviendo como refugiadas en el cuarto de estudio, camas entre escritorios, ropa entre libros. Me encanta. ¿Porqué? Duermo junto al librero. No entiendo qué tienen los libros pero su sola presencia agrega un toque interesante al ambiente. Mirar sus lomos, sus títulos y su orden irregular, abren mi mente. Me hacen pensar. No tenía nada qué hacer, o tal vez más bien no quería hacer nada.  Es el primer día de vacaciones, eso significa que lo que pase en mi vida en los próximos dos meses no existe... aún. No hay nada pintado, por primera vez en mucho tiempo, realmente no tengo muchos planes. ¿Que qué voy a hacer estas vacaciones?- Me preguntan. -No sé- respondo, emocionada. Qué bien se siente no saber qué va a pasar cuando estás abierto a lo que veng...